
Eric Toussaint. Crisis del sistema y alternativas.
Eric Toussaint, miembro del Comité para la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo, habla sobre los retos actuales de los movimientos sociales en el contexto de la crisis del sistema capitalista, el pasado 12 de enero en la Universidad Pompeu Fabra.
La conferencia de Toussaint fue organizada por el Centro de Estudios sobre Movimientos Sociales del Instituto Universitario de Cultura de la Universidad Pompeu Fabra, en el marco de las actividades encaradas a la preparación del próximo Foro Social Catalán que se organizará del 29 al 31 de enero en la sede central de la Universidad de Barcelona. Esther Vivas introdujo el acto dedicando un recuerdo a Daniel Bensaïd, destacado miembro del movimiento altermundista que precisamente falleció el día 12 tras una larga enfermedad. Antes de dar paso a Toussaint, Vivas acentuó la necesidad de saber en qué momento se encuentra el movimiento altermundista en el contexto actual, diez años después de su aparición. Toussaint es presidente y fundador de la sección belga del Comité para la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo, y es doctor en Ciencias Políticas por la Universidad de Lieja y París VIII, así como colaborador habitual de Attac-Francia y miembro del consejo internacional del Foro Social Mundial.

Eric Toussaint en la Universitad Pompeu Fabra
Toussaint comenzó haciendo un breve repaso histórico de los movimientos anticapitalistas, poniendo de manifiesto que el movimiento altermundista tiene otros antecedentes de movilizaciones globales ligados a la historia del movimiento obrero. Desde la 1ª Internacional ya ha habido una vocación de coordinar mundialmente las luchas sociales. En este sentido, la fractura entre socialistas y anarquistas llevó a la segunda internacional, que vivió una nueva crisis con la división entre comunistas y socialdemócratas, recordó sintéticamente Toussaint. La tercera internacional fue monopolizada por el partido comunista soviético, lo que llevó a la creación de la IV Internacional, que tampoco tuvo éxito, según el intelectual belga. En la misma cadena histórica, situó el mayo del 68 como el siguiente episodio de renacimiento de la izquierda, reconociéndose partícipe de esta generación, y finalmente describió el período de nacimiento del neoliberalismo, con la irrupción de los gobiernos ultraconservadores de Thatcher y Reagan y la crisis de la Deuda Externa de 1982. "Después entramos en los años ochenta, una fase de gran ofensiva del capital contra el trabajo, en la que todavía nos encontramos", dijo.
En cuanto al movimiento altermundista, o mal llamado antiglobalización, Toussaint insistió en que poco importa determinar el momento de su nacimiento, que algunos sitúan en el levantamiento Zapatista en Chiapas en 1994 y otras en las protestas contra la OMC de Seattle en 1999. En aquellos momentos, concretamente en lo referente a la lucha contra la Deuda Externa se dio el movimiento del Jubileo 2000, y a menudo también se subraya la relevancia de las movilizaciones de septiembre de 2000 en Praga, y en Génova el julio siguiente. El ciclo de protesta no se vio interrumpido pero sí fuertemente influenciado por los ataques del 11 de septiembre de 2001 a las torres gemelas de Nueva York, ya que las movilizaciones continuaron con fuerza hasta las grandes manifestaciones contra la Guerra de Iraq en febrero de 2003 por todo el planeta. Aún así, Toussaint coincidió en situar ese momento como el inicio de un cierto desinfle en las protestas.
El primer Foro Social Mundial iniciado en Porto Alegre en 2001 generó el mismo tipo de expectativas, pero Toussaint describió un cierto agotamiento e institucionalización del fenómeno sobre todo a partir del FSM de Nairobi en 2007, donde la propia organización tuvo que boicotear los servicios de seguridad para que las clases populares pudieran acceder al recinto, ya que el evento tenía un precio prohibitivo para la gente, equivalente a una semana del salario medio. A partir de este momento, según Toussaint, todo el movimiento altermundista ha tenido que enfrentar procesos de institucionalización, que situó como incoherentes con su filosofía.
Para Toussaint, la propuesta de la izquierda debe pasar por un socialismo que sea sinónimo de autogestión, libertad, emancipación, de la mano de los movimientos feministas y con un marcado acento ecosocialista. En este sentido, ya al final de la conferencia, Toussaint calificó de interesante la posibilidad de crear una quinta Internacional, pese a que a la vez expresó serias dudas sobre su eventual creación. La charla gozó de una concurrida asistencia y numerosas intervenciones durante el debate final.
Tráiler de la película "The End of Poverty?", en la que participa Toussaint.

Eric Toussaint en la Universitad Pompeu Fabra
Toussaint comenzó haciendo un breve repaso histórico de los movimientos anticapitalistas, poniendo de manifiesto que el movimiento altermundista tiene otros antecedentes de movilizaciones globales ligados a la historia del movimiento obrero. Desde la 1ª Internacional ya ha habido una vocación de coordinar mundialmente las luchas sociales. En este sentido, la fractura entre socialistas y anarquistas llevó a la segunda internacional, que vivió una nueva crisis con la división entre comunistas y socialdemócratas, recordó sintéticamente Toussaint. La tercera internacional fue monopolizada por el partido comunista soviético, lo que llevó a la creación de la IV Internacional, que tampoco tuvo éxito, según el intelectual belga. En la misma cadena histórica, situó el mayo del 68 como el siguiente episodio de renacimiento de la izquierda, reconociéndose partícipe de esta generación, y finalmente describió el período de nacimiento del neoliberalismo, con la irrupción de los gobiernos ultraconservadores de Thatcher y Reagan y la crisis de la Deuda Externa de 1982. "Después entramos en los años ochenta, una fase de gran ofensiva del capital contra el trabajo, en la que todavía nos encontramos", dijo.
En cuanto al movimiento altermundista, o mal llamado antiglobalización, Toussaint insistió en que poco importa determinar el momento de su nacimiento, que algunos sitúan en el levantamiento Zapatista en Chiapas en 1994 y otras en las protestas contra la OMC de Seattle en 1999. En aquellos momentos, concretamente en lo referente a la lucha contra la Deuda Externa se dio el movimiento del Jubileo 2000, y a menudo también se subraya la relevancia de las movilizaciones de septiembre de 2000 en Praga, y en Génova el julio siguiente. El ciclo de protesta no se vio interrumpido pero sí fuertemente influenciado por los ataques del 11 de septiembre de 2001 a las torres gemelas de Nueva York, ya que las movilizaciones continuaron con fuerza hasta las grandes manifestaciones contra la Guerra de Iraq en febrero de 2003 por todo el planeta. Aún así, Toussaint coincidió en situar ese momento como el inicio de un cierto desinfle en las protestas.
El primer Foro Social Mundial iniciado en Porto Alegre en 2001 generó el mismo tipo de expectativas, pero Toussaint describió un cierto agotamiento e institucionalización del fenómeno sobre todo a partir del FSM de Nairobi en 2007, donde la propia organización tuvo que boicotear los servicios de seguridad para que las clases populares pudieran acceder al recinto, ya que el evento tenía un precio prohibitivo para la gente, equivalente a una semana del salario medio. A partir de este momento, según Toussaint, todo el movimiento altermundista ha tenido que enfrentar procesos de institucionalización, que situó como incoherentes con su filosofía.
Para Toussaint, la propuesta de la izquierda debe pasar por un socialismo que sea sinónimo de autogestión, libertad, emancipación, de la mano de los movimientos feministas y con un marcado acento ecosocialista. En este sentido, ya al final de la conferencia, Toussaint calificó de interesante la posibilidad de crear una quinta Internacional, pese a que a la vez expresó serias dudas sobre su eventual creación. La charla gozó de una concurrida asistencia y numerosas intervenciones durante el debate final.
Tráiler de la película "The End of Poverty?", en la que participa Toussaint.
