
Caddy Adzuba. La violencia sexual contra las mujeres en la región del Kivu.
La periodista congoleña Caddy Adzuba realiza una conferencia denunciando la violencia sexual en el conflicto de la región del Kivu, en un acto celebrado el pasado 21 de enero en la sala de actos del Departamento de Interior, Relaciones Institucionales y Participación de la Generalitat.
Caddy Adzuba, periodista radiofónica y licenciada en derecho en la República Democrática del Congo (RDC), aportó su testimonio directo de la situación de violencia sexual contra las mujeres en la región del Kivu, dentro de un coloquio introducido por Xavier Badia, director de la Oficina de Promoción de la Paz y los Derechos Humanos de la Generalitat. En la mesa también intervinieron Tica Font, directora del Institut Català Internacional per la Pau, y Antoni Castel, experto africanista, en representación del Observatori de la Cobertura de Conflictes de la UAB. Adzuba permanecerá en el estado español como mínimo hasta el mes de marzo gracias al trabajo conjunto de la Fundación Euroárabe y la Diputación de Granada. A la espera de si cambia la situación en su país en cuanto a su seguridad personal, la periodista está a la expectativa de poder conseguir asilo político. Antes de la intervención de Adzuba, Tica Font quiso subrayar la importancia de la resolución 1820 (2008) de las Naciones Unidas que habla específicamente de los agravios de la violencia sexual en conflictos armados. Por su parte, Antoni Castel criticó la escasa notoriedad mediática que ha recibido este conflicto, pese a la magnitud de la tragedia, y repasó brevemente la historia de esta zona centro-africana. Este conflicto se sitúa en la región noreste y sureste del Congo, en el Kivu, y enfrenta a grupos y fuerzas armadas con origen de su actuación en Ruanda, Burundi, Uganda y la propia RDC, y en pugna por el control de la zona y sus recursos naturales. En la recién creada Base de Datos de Conflictos y Construcción de Paz de la Escola de Cultura de Pau de la UAB se puede consultar más información. Todos los miembros de la mesa coincidieron en aplaudir la dignidad de la lucha y el coraje de Caddy Adzuba.

Caddy Adzuba durante la conferencia
"En un país de 60 millones de habitantes, este conflicto ha provocado más de cinco millones de muertos", afirmó Adzuba al inicio de la conferencia. Dentro de esta situación, 500.000 mujeres han sido víctimas de violencia sexual. La periodista recordó que la RDC es el país más grande de África, donde conviven alrededor de 40 grupos étnicos diferentes y con una gran riqueza en recursos naturales, factores que son el contexto de una situación donde no se respetan los derechos fundamentales de vivir en paz, vivir en tu propio país, o el elemental derecho a la vida.
El movimiento en el que Adzuba participa denuncia las atrocidades cometidas específicamente hacia las mujeres en este conflicto, pero también enfatizó que esto afecta a todo el conjunto de la sociedad. La violencia sexual es utilizada como un arma de guerra, no se trata de una violencia sexual entendida únicamente como violación. Según Adzuba, la violación no existía en la cultura de estas comunidades antes de 1996. Actualmente la vejación es extrema, se ejerce como instrumento para infundir el terror, causando daños irreparables en el aparato reproductivo de las mujeres maltratadas.
Las mujeres son raptadas por los rebeldes y utilizadas como esclavas sexuales durante semanas, violadas delante de sus maridos, hijos y conciudadanos, los cuales corren el riesgo de ser asesinados con la misma finalidad destructiva. El drama puede ser incluso superior si tenemos en cuenta que la mujer es el pilar fundamental de la economía de estas comunidades, recordó Adzuba. La pobreza se generaliza, y el contagio del VIH es habitual en un contexto donde el trauma ocasionado en estas personas les dificulta gravemente la reconstrucción de sus vidas. La conferenciante relató un par de casos impresionantes como ejemplo de aquello en contra de qué está luchando, y más tarde exhibió un reportaje fotoperiodístico sobre las víctimas del conflicto.
A pesar de todos los instrumentos jurídicos internacionales, los crímenes siguen quedando impunes, lamentó la conferenciante. De todos modos, Adzuba explicó que a partir de la Conferencia para la Paz y la Seguridad del Kivu del norte y del sur, impulsada en parte por la Ligue des Droits de la Personne dans la Région des Grands Lacs, como mínimo se ha podido denunciar la situación y las mujeres se han movilizado. Así, aprovechó para pedir ayuda y apoyo para que las resoluciones de las Naciones Unidas se respeten.
Para Adzuba, si bien se están viendo pocos cambios globales en la situación, sí ha habido cambios en la sociedad civil, para la visión de esta mujer congoleña, antes de hacer carreteras y escuelas en la RDC lo que se debe hacer es detener la guerra, y así después comenzar a reconstruir el país. De forma optimista, Adzuba dibujó una serie de cuestiones que permitirían abordar una eventual resolución a medio plazo. Por un lado, negó que se tratara de un conflicto esencialmente étnico, sino de lucha por los recursos económicos, lo que presenta una serie de posibles soluciones que para Adzuba comenzarían por el planteamiento de la repartición de los recursos naturales con los países vecinos.
Entrevista a Caddy Adzuba en TV3

Caddy Adzuba durante la conferencia
"En un país de 60 millones de habitantes, este conflicto ha provocado más de cinco millones de muertos", afirmó Adzuba al inicio de la conferencia. Dentro de esta situación, 500.000 mujeres han sido víctimas de violencia sexual. La periodista recordó que la RDC es el país más grande de África, donde conviven alrededor de 40 grupos étnicos diferentes y con una gran riqueza en recursos naturales, factores que son el contexto de una situación donde no se respetan los derechos fundamentales de vivir en paz, vivir en tu propio país, o el elemental derecho a la vida.
El movimiento en el que Adzuba participa denuncia las atrocidades cometidas específicamente hacia las mujeres en este conflicto, pero también enfatizó que esto afecta a todo el conjunto de la sociedad. La violencia sexual es utilizada como un arma de guerra, no se trata de una violencia sexual entendida únicamente como violación. Según Adzuba, la violación no existía en la cultura de estas comunidades antes de 1996. Actualmente la vejación es extrema, se ejerce como instrumento para infundir el terror, causando daños irreparables en el aparato reproductivo de las mujeres maltratadas.
Las mujeres son raptadas por los rebeldes y utilizadas como esclavas sexuales durante semanas, violadas delante de sus maridos, hijos y conciudadanos, los cuales corren el riesgo de ser asesinados con la misma finalidad destructiva. El drama puede ser incluso superior si tenemos en cuenta que la mujer es el pilar fundamental de la economía de estas comunidades, recordó Adzuba. La pobreza se generaliza, y el contagio del VIH es habitual en un contexto donde el trauma ocasionado en estas personas les dificulta gravemente la reconstrucción de sus vidas. La conferenciante relató un par de casos impresionantes como ejemplo de aquello en contra de qué está luchando, y más tarde exhibió un reportaje fotoperiodístico sobre las víctimas del conflicto.
A pesar de todos los instrumentos jurídicos internacionales, los crímenes siguen quedando impunes, lamentó la conferenciante. De todos modos, Adzuba explicó que a partir de la Conferencia para la Paz y la Seguridad del Kivu del norte y del sur, impulsada en parte por la Ligue des Droits de la Personne dans la Région des Grands Lacs, como mínimo se ha podido denunciar la situación y las mujeres se han movilizado. Así, aprovechó para pedir ayuda y apoyo para que las resoluciones de las Naciones Unidas se respeten.
Para Adzuba, si bien se están viendo pocos cambios globales en la situación, sí ha habido cambios en la sociedad civil, para la visión de esta mujer congoleña, antes de hacer carreteras y escuelas en la RDC lo que se debe hacer es detener la guerra, y así después comenzar a reconstruir el país. De forma optimista, Adzuba dibujó una serie de cuestiones que permitirían abordar una eventual resolución a medio plazo. Por un lado, negó que se tratara de un conflicto esencialmente étnico, sino de lucha por los recursos económicos, lo que presenta una serie de posibles soluciones que para Adzuba comenzarían por el planteamiento de la repartición de los recursos naturales con los países vecinos.
Entrevista a Caddy Adzuba en TV3
